Mediante una pancarta gigante colgada en el puente de Triana
Responden así a sus dirigentes, que pretenden no pronunciarse sobre el rascacielos hasta agosto, cuando podrían estar alzadas 35 de sus plantas y cuando ya hoy, con “sólo” 25, su impacto sobre el paisaje es ya brutal. Por otra parte, y dado que el Alcalde sigue sin querer reunirse con ¡Túmbala!, ésta le ha pedido a ICOMOS una reunión, que mantendrán mañana, para intentar conocer el porqué del cambio radical de postura del Sr. Zoido respecto de la torre.
La plataforma ¡Túmbala! pide a CaixaBank, la entidad absorbente del grupo donde se integra Cajasol (Banca Cívica), que presione a ésta para que paralice ya la construcción de tan polémica torre. Un edificio y “herencia envenenada” que la caja catalana asumirá en breve con todas sus posibles consecuencias; también en cuanto al serio peligro de que Sevilla sea expulsada de la Lista del Patrimonio Mundial por culpa de este rascacielos y de quienes, empecinados, lo siguen alzando a pesar de las reiteradas solicitudes de paralización y “revisión a la baja” hechas por la UNESCO.